sábado, 14 de marzo de 2020

Torca del Arroyo 29 de Febrero del 2020

La Torca del Arroyo o PO105 se encuentra en un lapiaz cercano al barranco de Paso Malo, unos 30 metros por encima. Esa baja cota y la proximidad a las puntas de exploración de la Torca de la Llana de la Len nos hacen soñar con un acceso más rápido a nuevas galerías en los 450 msnm, cota en la que se encuentran la mayor parte de galerías de esta zona.


 Se trata de una sima en la que se suceden los pozos encadenados hasta -200, entre ellos el Pozo Gandi que es un p100, con algunos meandros estrechos que dificultan el avance. A partir de ahí se abren 2 vías por las que se desciende por pozos hasta una cota de -350 la primera, vía que se termina en un meandro impenetrable y sin aire.





 La segunda vía que a través de otro estrecho meandro conecta con otro p100, llamado Pozo Blanco, al que siguen encadenados un p80 y un p40, sumando en la base de ellos alrededor de -430 metros desde la boca. Es esta segunda vía la más interesante debido al aire descendente que se encuentra en el meandro superior al pozo blanco y no lo abandona en todo su recorrido. Una vez en la base del último de los pozos grandes se entra por otro meandro fósil que desciende por dos pozos de 5 y se accede al meandro de las brocas, cuyo paso es muy incómodo porque te obliga a llevar los pies uno por delante del otro. Después varios destrepes cortos y 2 pozos pequeños llevan a la punta de exploración.




 No se entraba en esta torca desde Junio del 2019 y se había dejado la punta de exploración en un pequeño aporte a una profundidad cercana a los -460 metros. Allí el regato que cruza la pequeña sala desciende empotrado en una grieta y se desfonda en un pozo de unos 15 metros, tras el cual comienza otro meandro estrecho. Y por encima de la pequeña sala dejamos un meandro fósil que se desobstruía para ver si tenía futuro.
Esta vez se comienza el descenso al Arroyo con un pequeño retraso y después de 2 horas y media se llega a la punta, sobre las 12:30H. Ya abajo Pelos desciende primero el p15 para comprobar la continuación del meandro del regato, seguido de Fredo y Josean, y llega a la cabecera de otro pozo que instala para descenderlo. La estrechez de este meandro no ha dejado progresar al resto que espera a medio camino, así que desciende este último pozo para comprobar que la continuación se vuelve horizontal y sigue cada vez más estrecha. Se deja por impenetrable esta vía que según los cálculos ronda los 330 msnm, unos 10 por encima del río Macarena en la Llana de la Len, por lo que parece se ha llegado al limite freático de la torca.






Después de desinstalar este ramal se accede para limpiar el meandro fósil superior que es la única parte en la que tragaba bastante aire, sospechando que era la continuación evidente, pues es la manera que tiene de trabajar la torca a partir del meandro anterior al pozo blanco. Se sigue desobstruyendo algunas zonas estrechas hasta que Pelos puede pasar unos 5 metros más, y tras romper una parte que obstruye se queda de nuevo poco más adelante. Se ven después de un giro a la izquierda que continúa más estrecho, pegando voces no se escuchan ecos ni nada que indique volumen, por lo que se decide dejar esa incógnita y recoger el material.
No tenemos que olvidar que nos hemos pasado la cota de galerías unos 100 metros y tenemos incógnitas en el ascenso que podrían ser más apropiadas para encontrar la conexión. Además nos hemos llegado a plantear vivaquear en estos niveles debido a la paliza que supone bajar, explorar y salir en un día, pero los goteos y el aire que hay nos cambian la idea rápidamente. Después de limpiar la zona y recoger el material que vamos a sacar nos alimentamos e hidratamos para coger fuerzas ya que saldremos de la torca en unas 5 horas con pesadas sacas y sin apenas agua. 




Hemos salido los 3, yo muy enfadado conmigo mismo por encontrarme ya deshidratado y sin agua en el Pozo Gandi, un poco por falta de previsión ya que la línea que separa este estado es muy delgada. Al llegar al penúltimo pozo una botella con agua en un goteo me alegra el mal rato pero aun así los músculos se quejan y no los puedo regañar, es culpa mía.
Menos mal que al final del día un buen plato de patatas y huevos fritos a las 12 de la noche con una rica cervecita, una conversación animada enseñándonos las heridas de guerra hacen que se nos quiten las penas y olvidemos la dureza de la PO105.
 

viernes, 3 de enero de 2020

Exploración en Porracolina 26,27,28 y 29 de Diciembre de 2019.


Participantes: Ciano, Fredo, Manolo, Gus y Alex.



El día 26 quedamos en el camping de  San Roque a las 15:30, como está cerrado, nos vamos al pueblo; una vez todos reunidos, el Pelos nos dice que no se encuentra muy bien y  prefiere no entrar.  Después del café nos encaminamos hacia la torca.

Sobre las 17 entramos y vamos descendiendo los pozos, pasando el pozo de 60 y antes del 15M, en el meandro, salta un desviador que nos da un pequeño susto. Llegamos al vivac sobre las 21:30. Cena caliente, risas y sobre todo grandes expectativas con la exploración de los próximos días.



Día 27. Son las 7:30 y suena el despertador (Ciano), nos levantamos y desayunamos para ponernos manos a la obra. Salimos en dirección a la zona de exploración recogiendo material en la sala de la galería de los Torpógrafos. Descendemos el pozo que nos lleva al río y comenzamos con la topo, que nos ocupará el resto del día resolviendo las incógnitas pendientes. Dando por explorado y topografiado ese sector, aprovechamos para hacer alguna foto. 

Salimos desinstalando sobre las 19:30. Volvemos a dejar material en la sala donde  lo habíamos cogido por la mañana y ponemos  rumbo al vivac donde llegamos sobre las 21:30. Cenamos, comentamos las experiencias del día y planificamos el día siguiente.Ya son las 23:30 y toca ir a dormir.








Día 28. Nos levantamos a las 7:30, (para alguno la noche pareció más corta), desayunamos y nos dirigimos a buen ritmo hacia la zona de exploración, que en la anterior entrada había quedado en incógnita por falta de material. Comenzamos a explorar y topografiar, siguiendo una galería bastante larga, al final se desfonda en una fractura. En este punto revisamos alguna cosa quedando dos  incógnitas para la próxima entrada. Saliendo, revisamos una galería paralela descendente que termina en un pozo de unos 10 m. con una pequeña sala sin continuación.


Una vez revisado ésto, y desinstalado, comemos y nos dirigimos al río a continuar con la topo. La galería tiene muy buena pinta, pero se termina, con lo cual, comenzamos a revisar incógnitas; la última, con una trepada un poco cabrona, nos da acceso a un tubo con corriente de aire que termina en pozo de unos 8 metros, el cual no descendemos por falta de material. Ya son las 19:00 y decidimos regresar al vivac. Preparamos la cena y a dormir.







Día 29. Nos levantamos a la misma hora de siempre y comenzamos la salida hacia la calle, salimos sobre las 15:30. Pelos nos está esperando en el aparcamiento para bajar a San Roque a rehidratarnos, comer, reponer fuerzas y comentar lo descubierto. Acabamos de salir a la calle y ya estamos pensando en cuándo será la próxima entrada.






miércoles, 13 de noviembre de 2019

El Tubo: Una larga historia



Marzo-2016 Los comienzos

Entrando por la Pernal en pleno diluvio, y con el río crecido, fuimos al sector final a retomar la exploración. Justo antes de la sala del pasamanos había una zona de bloques que tenía buena presencia. Pasamos entre ellos hasta contactar con un gran volumen por el corría un regato, que no era el río principal. Siguiendo el río encontramos a la izquierda una zona de pequeñas galerías en las que había una corriente muy importante y mucho verdín. ¡Estábamos cerca de la calle!!!. Una zona muy estrecha no deja pasar con claridad, pero se encuentran hojas verdes de hiedra. Se topografió todo lo posible, pero aún quedan cosas pendientes. Como sobró tiempo fuimos al exterior de Rotablin a prospectar. Se localizó un agujero con algo de tiro de aire que queda a uno 20 más alto que el río, pero que ¡necesitaría mucho trabajo!. 

Febrero -2018 En Busca de la calle.

En esta jornada, se pretendía trabajar con los ARVA intentando conectar el final del sistema con la calle, o al menos, poder situar la topo correctamente. Nos dividimos en dos equipos, uno entraria al final del sistema por el interior, y el otro por la zona de la calle que marcaba la topo. La distancia que marcaban los ARVA era de unos 8m hasta donde se encontraba el aparato interior. Se metieron bengalas para localizar, con ayuda del humo, la zona de dónde procedía la corriente de aire y la zona a explorar desde dentro, resultando positiva la estrategia. El lugar localizado en la calle era exactamente el lugar donde finalizaba la topo!!!. 

La grieta de salida parecía una entrada taponada en parte por un argayo de bloques que podían ser sacados con mucha paciencia y un tractel. Desobstruir esta entrada sería importante para la posterior exploración de este sector final, que necesita actualmente de 2 horas de aproximación. El equipo de adento, ya de regreso, realizó la topo del sector de salida de La Pernal hasta la misma boca. Así realizamos coincidencias con las coordenadas exteriores. 

El comienzo de la obra
Habiendo comprobado durante la actividad del fin de semana anterior que la nueva salida de la cavidad estaba en una boca concreta, pero sin entrada posible, se trabajó durante todo el sábado para intentar despejar ese acceso tan necesitado, por otra parte. Se empezó quitando la vegetación y las piedras que estaban por encima, hasta que se llegó a un nivel de grandes bloques, que gracias al tractel y a los tornillos rosca piedras se pudieron cambiar de sitio.
Una vez localizada la entrada, solo era cuestión de sacar la tierra que taponaba el paso.








Después de unas cuantas horas, cerca de las 7 de la noche, se pudo pasar al nuevo conducto, verificando que existían varias posibilidades de continuación. Tampoco permitió llegar al punto conocido, pero era evidente que se estaba muy cerca, la corriente de aire era importante



La Comunicación

Era imposible hacer otro plan, después de haber abierto el agujero la semana anterior. Ahora se tenía que entrar por La Pernal y llegar hasta el final para abrir la salida y dejarla instalada adecuadamente.
Para ello un equipo entraría por La Pernal y a lo largo de las galerías secas del tercer piso y otro por el río llevando el neopreno, que luego utilizarían para meterse por el río y poder instalar peldaños para evitar meterse en el agua en siguientes entradas.
Por fuera un tercer equipo entraría en contacto para fijar la dirección de los trabajos de exploración y además instalar el tubo que protegerá la salida de la caída de tierra,y le daría el nombre a la entrada.
Se contactó rápidamente con los de fuera, de manera que con la voz se pudo acertar con facilidad con la galería que iba a la calle, confirmando que era el río y no la galería alta la que había que seguir. De esa manera se pudo dirigir el sentido de las excavaciones y no perder tiempo con otras galerías.
Después de mover piedras y tierra durante varias horas se pudo acceder a la salida del tubo y poder salir a la calle sin tener que regresar por las galerías del tercer piso, haciendo así la primera travesía La Pernal- El tubo.

"El Tubo"

Jornadas Espeleo Cantabria Escuela Cántabra de Espeleología

Los próximos días 22,23 y 24 de noviembre tendran lugar las primeras Jornadas Espeleo Cantabria organizadas por la Escuela Cántabra de espeleología  en Ramales de la Victoria.
A continuación os dejamos los dejamos los carteles con toda la información necesaria.



LA LLANA DE LA LEN (25-26-27 OCTUBRE- 2019)


Participantes: Josean, Fredo, Manolo y Ciano.

Han pasado ya casi tres meses desde la última entrada a la PO 27 en la que se realizaron varios descubrimientos de importancia. En esta salida de fin de semana se atacarán las diferentes incógnitas que aparecieron en la galería Del Coral. El descenso se realizó como siempre, con calma y retocando pequeñas cosillas de la instalación. En este caso sustituimos los mosquetones del Juanín Y Bedolla por maillones. Los días de lluvia habían dejado goteos de importancia a lao largo del descenso, que intuíamos iban a aumentar con las lluvias previstas.

Al día siguiente, preparamos el material y salimos para la galería del Coral con cuerdas y anclajes para atender los posibles pozos y pasamanos.
Recuperamos todo el material de la escalada y dejamos únicamente la vía de ascenso equipada lejos de la caída de piedras.

La primera incógnita se encontraba en la misma entrada de la galería, Es un pozo que se abre en mitad de la galería y que no fue bajado. Se instala por la izquierda con un primer resalte de unos 10m que antecede la presencia de los bloques desprendidos de la galería que bloquean la visión. Tras los bloques aparece otro pozo y un goteo que lo riega de manera importante y que hay que evitar. A continuación, hay otras dos tiradas de 5 y 18m poniendo pie en el fondo.

Del mismo fondo aparecen dos meandros opuestos de poca envergadura, que no dieron más que 3 y 15m de desarrollo.




Se desinstala la vía y continuamos a la siguiente.  Que es la entrada paralela a la gatera sopladora.  Se eliminan algunos obstáculos y se pasa , confirmando que se une  a la galería  principal.

Seguimos avanzando reequipando algún resalte y alcanzamos el punto 23 donde se dejó una gatera lateral. Allí se revisa y se verifica la unión con la galería donde comimos la vez anterior y con otro volumen importantísimo que se puede alcanzar desde el balcón del punto 30.  Se siente corriente de aire entrante. Después de tomar un punto de referencia para cerrar la poligonal en este sector, vamos al Balcón desde el que cerramos la poligonal e iniciamos el descenso al fondo de la gran galería, que desde ahora se llamará de Los Torpógrafos.


Bajamos el resalte de unos 10m y la galería tuerce a la izquierda, descendiendo fuertemente y muy grande de dimensiones. En ese descenso, llegamos a un nuevo resalte de unos 30m, con una gran sala como base. Allí empezamos a oír el ruido de un río.
Como había varias opciones, nos decidimos por la más grande, una galería ligeramente descendente, de buenas dimensiones y con bloques. Siguiendo el sentido de lo más evidente, terminamos en un taponamiento de barro sin corriente de aire, aunque dejamos un par de posibles continuaciones, que no atendimos por necesitar la instalación de material. Quedan pendientes. Regresamos a la sala y buscamos la continuación del río por una de las opciones posibles.