miércoles, 4 de enero de 2017

Gran pozo MTDE


TORCA EL PORRÓN, PO-125
(Gran Pozo MTDE)



"Amanece y me levanto decidido, ha llegado el momento de mirarla a los ojos, trepamos por sus empinadas laderas buscando una señal que nos indique donde se esconde. Entre la niebla encontramos la boca… siento el aliento de la Bestia, hoy está agitada así que intentaremos no despertarla. Sus fauces son estrechas y puntiagudas y a duras penas conseguimos cruzarlas, por un estrecho meandro la garganta se abre paso hasta la cabecera de sus entrañas. Mis pulsaciones se aceleran, las pupilas se dilatan, pero tengo que relajarme, no cometer errores, en ello me va la vida. Descendemos los primeros pasos y de repente !ahí está!… el corazón de la Bestia. Profundo abismo, interminable, inalcanzable, ni en sueños imaginé tal cosa. Intentaremos usurpar su paz sin que se dé cuenta y cuando lleguemos al final del abismo sabemos que esto será historia. Si me buscáis allí estaré, en los brazos de la Bestia me encontraréis… mientras su corazón siga dormido.”
Pues así comienza esta odisea, un breve relato inspirado por un día inolvidable, en el que un compañero me insinuó cariñosamente que era un “insensible”. Es verdad que cada uno muestra sus sentimientos de formas muy distintas, y la mía se manifestó así, tras haber estado colgado en un abismo de proporciones en aquel momento inverosímiles.


Todo comenzó el verano de este año, cuando tras unas prospecciones realizadas por miembros de los dos club (CCES y Abrigu), se encontraron distintas bocas, unas ya registradas y otras no, entre las que se encontraba la PO-125 con un tiro de aire impresionante. El comentario debió ser “vamos a dejarlo para más adelante” o algo parecido, ya que teníamos un trabajo descomunal en una torca cercana a la que estábamos sacando ya unos cuantos kilómetros. Pero a alguno le pudo la curiosidad y engatusó a otro para que le ayudara a desobstruir la entrada, “venga, tú dale con la piqueta mientras yo quito las piedras”, y así ese mismo día se pudo pasar el primer estrechamiento. Ya se pudo comprobar que descendía un estrecho meandro que llevaría más trabajo de desobstrucción, pero la pinta era muy buena, al fondo se veía que se agrandaba. Se necesitaron una par de días más de intensa labor para hacer un paso medianamente humano, y  el tercer día se llegó hasta la cabecera de un pozo que no dejaba ver del todo sus intenciones, ya que se veía una cornisa a unos 25 metros. Después de instalado este y un segundo pozo más el suelo aquí parece distinto, un grupo de grandes bloques concrecionados que se encuentran en el aire sobre un gran pozo. Tras lanzar una piedra se quedan estupefactos… “hay que lanzar otra, no puede ser”, sale el mismo resultado, “es imposible… 12 SEGUNDOS”. Es algo que nos resultaba imposible de calcular, así que se ponen manos a la obra a realizar los cálculos y nos dan resultados asombrosos… los cálculos dicen que más de 400 metros.

 A partir de aquí los grupos de wasap echan humo, los comentarios son muy diversos, las dudas enormes, pero está claro que debemos afrontar este reto. Para mí particularmente será además un reto psicológico, una barrera difícil de evaluar, mi mayor pozo ha sido de 150 metros… aquí vendría una segunda insinuación cariñosa como “eres un inconsciente”, que acepto con agrado pues todavía me queda mucho por aprender. Pero eso no me corta a la hora de colgarme en un pozo que supera todas las expectativas, inconsciencia si…

El caso es que se comenzó la instalación del pozo en el que participaron gran cantidad de miembros de ambos clubs. Hicieron falta 3 días, mas de 600 metros de cuerda y 63 anclajes para llegar hasta el fondo… además de las labores de desobstrucción de la entrada, que resultaron bastante duras, la topografía, la fotografía y la investigación de fauna subterránea, todo un gran trabajo que desde aquí quiero agradecer a mis compañeros. Al final tras unos 4 meses de intensa labor de exploración pensamos que tenemos el material suficiente para publicarlo en los medios de comunicación, la rueda de prensa realizada el día 30 de Diciembre saca a la luz ese intenso trabajo que aportamos a la diversidad geológica de la región.



El resultado no podía ser mejor, tenemos el pozo más grande de España, un gran pozo que supera en casi 100 metros al de Los Pasiegos, tan vertical que solo cuenta con una pequeña repisa a -250 metros, para apoyar un rato los pies. Después de topografiado podemos decir con certeza que tiene 435,92 METROS DE ALTURA, y que en principio parece ser el segundo del mundo entre los pozos interiores… esperaremos que nos lo confirmen. Su altura resulta equivalente al de las desaparecidas Torres Gemelas. Su nombre “Gran Pozo MTDE”.

 Es una labor que revaloriza a los dos grupos que han llevado a cabo su exploración, en el que la ayuda y el compañerismo han sido claves, el buen entendimiento y un objetivo común, unidos como un solo grupo y este gran grupo es el protagonista.


 UN GRAN TRABAJO DE EQUIPO CHIC@S.
MUCHISIMAS GRACIAS.




C.C.E.S.


S.C. ABRIGU

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Elecciones 2016

Desde el CECA nos ponemos en contacto con el colectivo de espeleólogos de Cantabria, para recordaros que las votaciones son el próximo jueves día 1, en Santander, no en Astillero. En la avd. del Deporte .
El horario es de 6 a 9:30 de la tarde y es necesario llevar algún documento de identificación.
Pensamos que es importante que todos participemos de estas elecciones y seamos parte del cambio que precisa nuestra federación.
Os adjuntamos el currículum espeleológico de Manolo Morales, que como ya dijimos, tiene intención de presentar su candidatura a presidente cuando se abra el plazo para ello.
Desde CECA pensamos que es el candidato ideal para cohesionar la FCE, y superar este periodo tan difícil que hemos pasado.
De nuevo os pedimos que apoyéis con vuestro voto a los candidatos a deportistas, que apoyaran la candidatura de Manolo a presidente y los cambios que pensamos se deben dar en nuestra federación, para hacerla trasparente y participativa.

CANDIDATOS DEL CECA A DEPORTISTAS EN LAS ELECCIONES DE 2016.
Si estás de acuerdo con nuestros objetivos, te pedimos que en las próximas elecciones apoyes con tu voto a los siguientes candidatos:

-Ignacio Fernández Tellez
-José Ramón Sainz Barreda
-Ana Isabel Sobrino Estruc
-Adrián Fernández Mateos
-Marcos Valle Soto
-Ángel García Fuente
-Rubén Garín Isa
-Luciano Sedano Celis
-José Manuel Vecilla Arcos
-Pedro Merino Múgica

 Manuel González Morales se inició en la Espeleología en 1968, en el Grupo Montañero San Claudio, en
Asturias. Más tarde fue parte del grupo de socios fundadores de la Sección de Espeleología del Grupo
Universitario de Montaña de la Universidad de Oviedo y de la misma sección del Grupo Montañero
Vetusta de Oviedo; en esa época perteneció a la Escuela provincial de Espeleología dentro del entonces
Comité Regional Noroeste de Espeleología
Se incorporó a la Universidad de Cantabria en 1981, y en ella ha sido Vicerrector de Extensión
Universitaria (1986-1988), Decano de la Facultad de Filosofía y Letras (2000-2004) y Director del
Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria desde 2009 hasta la reciente
reestructuración de este organismo. Es catedrático de Prehistoria.
En su periodo como vicerrector, con competencias sobre el Servicio de Deportes, promovió la
introducción de la Espeleología en el conjunto de clubs deportivos de la Universidad de Cantabria y la
realización de cursos anuales de Iniciación a la Espeleología como parte de esa actividad.
En la actualidad es espeleólogo federado en el Espeleo Club Ábrigu. Ha venido practicando actividades
espeleológicas como parte de su labor profesional en el ámbito de la Arqueología prehistórica en las
cuevas, pero también en su faceta de exploración deportiva.

jueves, 28 de enero de 2016

Presentación audiovisual en Quijas

El próximo sábado, 13 de Febrero  a las 19:00, tendrá lugar en las escuelas de Quijas, una presentación audiovisual en la que mostraremos nuestros trabajos en diversas cavidades de la localidad.


jueves, 29 de octubre de 2015

Fin de los trabajos en la Fuente del Cárabo

En vista de que la cueva ya estaba topografiada casi en su totalidad a falta de descender un pozo y desobstruir una gatera, decidimos terminar el trabajo y resolver las incógnitas pendientes. 

Domingo, nueve de la noche: estamos en la furgo hablando de la cueva y con unas ganas terribles de espeleo, entre una cosa y otra a las nueve y media estábamos entrando por la boca de la Fuente del Cárabo decididos a realizar la desobstrucción de la gatera que va en dirección del supuesto colector principal y dejar la desinstalación de las cuerdas para la mañana siguiente. 

Llegamos a la obra y al tajo: nos ponemos a cavar y cuando llevamos unos 4 metros de túnel de arena y casi dos horas de trabajo decidimos dejarlo para el día siguiente y llevar más herramienta. Salimos por el meandro y ¡coño! un cruce. Me pica la curiosidad, a ver si nos hemos confundido de sitio… ¡Voy a ver! Empezamos a caminar por el meandro desfondado y no muy cómodo y la galería parece no tener fin, ya estoy seguro, llevamos dos horas haciendo el tonto en una gatera que no va a ninguna parte! La galería desemboca en una estrecha gatera, y ya por fin... ¡¡¡llegamos a la obra!!! Empezamos a darle caña con la piqueta e imposible, no entra la herramienta y además hay una capa dura en el suelo. Necesitamos un puntero, con esta decisión salimos de la torca y vamos a dormir que ya va siendo hora. Son las dos. 

Lunes 10 de la mañana estamos en Torrelavega comprando un puntero para continuar con el trabajo y a las once estamos de nuevo en la obra. Tras dos horas de picar (que duro está), nos aprieta el hambre y decidimos hacer una parada, nos vamos hasta el principio de la galería junto al pozo que nos falta por bajar ya que ahí hemos dejado la saca con la comida; sopita caliente y bocata de chorizo.
Entre bocado y bocado decidimos bajar el pozo para desconectar un poco de la condenada gatera. ¡Dicho y hecho! Instalamos la cabecera y bajamos es un pozo de 12 m y en su base un meandro estrecho en el que, tras desobstruir un paso, se hace impenetrable. 


                      

Así que otra vez a la gatera, seguimos picando hasta que por fin Santi se decide a pasar, nos invade la alegría hasta que 30 segundos después se termina la gatera. Con esto damos por finalizada la Fuente del Cárabo. 

                      


                                                                                                                                                   Alejandro

miércoles, 10 de junio de 2015

Uniones en el Sistema de Joblegón


Torca de Juciegu-Hoyo de Los Herreros-Torcas de la Pradería de Bárcena(Nº1 y Nº2)- Fuente del Cárabo-Cueva de Jacillano



          Obligados por los pasos sifonantes de Torca Gato, durante el invierno hemos decidido centrar nuestros trabajos en el sector de Joblegón, para buscar nuevas entradas más cercanas a la zona de la surgencia y que nos den acceso al sistema principal. De momento no hemos conseguido comunicarlo con Torca Gato, pero las dimensiones de este nuevo sistema encontrado han duplicado nuestras expectativas en el desarrollo del sistema.


La primera cavidad sin explorar que focalizó nuestro interés fue la Torca de Juciegu, debido a su espectacular boca y por la que cae un pequeño río durante todo el año. Y no nos defraudó: una sucesión de 4 pozos (10, 13, 9 y 18 metros) abre el camino a una red laberíntica que finalmente comunicamos con el resto de las cavidades.


Durante varias entradas de estos meses hemos conseguido las citadas comunicaciones y 13 kms de topografía, siendo necesarias tres desobstrucciones y el vaciado de un laminador inundado.


Fuente del Cárabo

 La clave 

                 En un momento de la exploración y una vez comunicada la Torca de Juciegu con el Hoyo de Los Herreros y las Torcas de La Pradería de Bárcena, la exploración parecía detenida tanto hacia Torca Gato como hacia la surgencia (La Cuevona de Barcenaciones). Es en esta situación es cuando se descubre la Fuente del Cárabo.



                  Desde el primer momento nos ilusionamos con su exploración debido a su marcada corriente de aire y a su situación: se sitúa a medio kilómetro de la surgencia y 60 metros por encima de ella.

             La Fuente del Cárabo es un sumidero ubicado en mitad de un bosque de castaños, entre la autopista y la antigua nacional, en el contacto de la caliza y la arenisca. La boca da acceso a un estrecho meandro que pronto, y después de un P4, desemboca en una amplia sala. Desde aquí parten algunas galerías y un pozo, descendiendo éste ponemos pie en un antiguo nivel freático. Esta galería posee algunas ramificaciones y tres pozos amplios, aunque poco profundos. A través del más occidental de ellos podemos descender hasta un meandro activo que tras 100 metros de recorrido vierte su agua, a través de un pozo de 7 metros, al techo de una cómoda galería.

                  Recorrimos unos cientos de metros hacia el Sur y la galería terminaba en un laminador de apenas 10cms de altura con corriente de aire que nos recordaba a “no se qué”. Hacia el Norte lo mismo, pero aquí la corriente de aire era más fuerte y el laminador estaba verde de tanto liquen: la calle estaba cerca.


             En dos jornadas exploramos y topografiamos más de 2 kilómetros. Quedaba claro que el laminador final de Torca Juciegu y el de La Fuente del Cárabo eran el mismo, pero el Laminador Verde estaba extrañamente desplazado de la surgencia, ¿tendríamos algún error de topografía? Comprobamos el Dixto por si acaso, realizamos una poligonal por el exterior, estuvimos desobstruyendo un laminador soplador de la surgencia,… Y nada, la topo daba en otro lugar. Decidimos rendirnos y admitir nuestro error de topo, ya lo solucionaríamos. Entre tanto decidimos comenzar las labores de desosbtrucción en el laminador: el día de la exploración de La Fuente del Cárabo progresamos unos 30 metros fáciles y unos tres metros de puro túnel (aquí apenas tenía 10cms de altura hasta el techo), por lo que se hacía muy difícil deshacerse de los residuos. La solución era realizar una entrada desde El Hoyo de Los Herreros. Fue llegar al laminador y verlo claro, a unos 5 metros se veía montoncitos de arena removida ¡¡A cavar!! Tres horas después poníamos pie en la galería de La Fuente del Cárabo, ahora el aire circulaba mucho más fuerte, provocando remolinos con el vaho que desprendíamos de agua y sudor.


            Decidido: ¡hoy salimos por La Fuente del Cárabo! Risas, festejos y fotos. Un cómodo paseo nos lleva hasta la primera cuerda que cuelga del techo de la galería, pero cuando llegamos a un pozo cercano a la calle… ¡¡la cuerda no está!! Entonces recordamos que el fin de semana anterior la recogimos para tirar una piedra. Así que, “con el rabo entre las piernas”, no nos queda más remedio que regresar otra vez por “El Hoyo de los Horrores”.

   Descubrimiento de la Cueva de Jacillano 


            Tras el éxito conseguido, el próximo ataque estaba claro: cavar en el Laminador Verde, convencidos de que tarde o temprano saldríamos por la surgencia y que arrastrábamos un error en la topo que no alcanzábamos a comprender.
 

           Tras horas de dura desobstrucción y cuando la moral de la tropa comenzaba a decaer, alcanzamos un laminador arcilloso que, una vez abierto, desató una brutal corriente de aire.  ¡¡Parecía el ruido de un motor, incluso movía las cintas del casco!! Tenemos que estar en la surgencia… El final del laminador era una gatera muy estrecha, meto la cabeza y… ¡¡¡la luz!!! Diez metros arrastras y la surgencia…

- ¡¡Coño!! ¡¡Pero si esto es una casa, no estoy en la surgencia!!

         Acabo de salir a la calle por una pequeña oquedad junto a las casas del pueblo. ¡¡La topo estaba bien!! Regreso hasta más allá del Laminador Verde donde había dejado un pequeño motín: eran las tres de la tarde y la vena sindicalista de esta “tropa de rojos” los había llevado hasta la comida. Sentados y zampando les cuento que acabo de estar en la calle y… ni caso. ¡Vaya tropa! Cuando al terminar de comer les repito que hemos terminado la obra y que estuve en la calle:

- ¿En serio? ¿De verdad?

Salimos topografiando y ¡al bar! Cervezas y calimocho para todos. Los vecinos nos miran raro:

-¿De dónde habrán salido estos?


El futuro



Ahora nuestro futuro está claro: unir Torca Gato con el Sistema de Joblegón. Lo separan apenas 400 metros y, aunque se trata de la misma cueva, no parece nada fácil. Con la posible unión la cueva superaría los 30 kilómetros y quién sabe si también los 40.